31.5.10

Justicia y peligrosidad



«En el pequeño mundo en el cual los niños viven su existencia, no hay nada que se perciba y se sienta con tanta agudeza como la injusticia» (Charles Dickens: Las grandes esperanzas)

Hace más de un siglo, la escuela positivista italiana desarrolló unos estudios sobre las medidas preventivas de profilaxis social y de seguridad que los estados totalitarios del siglo XX utilizaron extensamente. En 2004, se retomó una ley de la época hitleriana y se validó por el Tribunal Constitucional alemán. En Francia, en 2008, una ley se inspiró en el modelo alemán.
¿De qué se trata?


De mantener encarcelado un año más a un condenado que ya cumplió su pena. Esta
extensión de la condena durante un año es incluso renovable. El único
criterio para tal prórroga es la "peligrosidad":



-a la lógica culpa/castigo se añade la lógica peligrosidad/prevención y seguridad
-no se castiga al individuo por su delito, su culpa, sino que se "neutraliza" al individuo como si se tratase de un animal "peligroso".
-en la lógica culpa/castigo, la duda beneficia al inculpado y la presunción de inocencia obliga a la acusación a demostrar su culpa. Por contra, en la segunda lógica, la duda beneficia a la acusación ya que la prueba de "no peligrosidad" no es demostrable: "el principio de precaución" se vuelve "presunción de peligrosidad" (según un artículo de Mireille Delmas-Marty, jurista, en Le Monde del 6 de Abril 2010).



Con este ejemplo, estamos ilustrando "La idea de justicia" del premio Nóbel de Economía Amartya Sen: «[La idea de justicia] esta directamente relacionada con la vida y capacidades de la gente y con la relación y afectación que surgen». Amartya Sen se refiere a un concepto de la filosofía india, el Nyaya (lo que surge y cómo surge, en particular la vida que las personas son realmente capaces de vivir) que opone al concepto de NIti, el cual se refiere a la idoneidad de las instituciones así como a la corrección del comportamiento. Es una teoría de justicia que se preocupa más por lo que pasa en el mundo real que por un mundo perfectamente justo. Tiene un instrumento: el razonamiento público. Y un lugar: la democracia. Si la democracia es deliberación, "gobierno por discusión" dice Amartya Sen, es el lugar natural para el razonamiento público, para la discusión de la pluralidad de razones, para un ejercicio imparcial de evaluación, para extender el ejercicio de imparcialidad más allá de las fronteras de cada Estado.

Con una información que no está distribuida de forma equitativa, un control de los sistemas político, jurídico, económico y financiero limitado a un voto, el ciudadano "acaba creyendo a los suyos... y los votantes terminan usando la ideología, que pesa mucho más en la decisión de voto que cualquier otra cuestión" (Ignacio Urquizu, profesor de sociología en la Complutense de Madrid). Wilhelm Reich dijo que la mente del promedio humano esta constuida para el fascismo y los límites de la democracia hacen que sea más fácil, para ciertos políticos y medios de información, llegar al lado oscuro, o por lo menos confuso, de los ciudadanos, a sus miedos, hablándoles de prevención y peligrosidad.