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4.4.15

"Armored Car Robbery"-Richard Fleisher





Asalto al coche blindado 1950

Director: Richard  Fleischer  

G Earl Felton/Gerald Drayson Adams

M  Roy Webb/Paul Sawtell (Ver filmografías en elblog)

F Guy Roe

Mt Desmond Marquette

Dart Albert S.D’Agostino /Ralph

P Herman Shlom-RKO

Actores:


Charles McGraw / Jim Cordell  y Steve Brodie /  Al Mapes (ver filmografía  Charles McGraw y Steve Bordie en el blog)


Adele Jergens y William Talman


 Adele Jergens es Yvonne LeDoux: tiene un papel de extra en Fallen Angel (Preminger-1945), Love Trouble (Sylvan Simon-1948), The dark past (Cerco de odio-Rudolph Maté-1948), Side Street (Anthony Mann-1949), Edge of Doom  (Mark Robson-1950), The sound of fury (Cy Endfield-1950),
William Talman es Dave Purvis alias Martin Bell cine negro: The Rackett (John Cromwell-1951)

William Talman y su equipo: Douglas Fowley, Gene Evans,Steve Brodie


Douglas Fowley  es Benny McBride el detective de Desperate (Anthony Mann-1947), Key Witness (Ross Landerman-1947), Waterfront at midhnight (William Berke-1948), Edge of doom (Mark Robson-1950),
Gene Evans es William 'Ace' Foster Berlin Express (Jacques Tourneur-1948),Assigned to danger (Budd Botticher-1948), CrissCross (Abrazo de la muerte-Robert Siodmak-1949),The asphalt jungle (John Huston-1950), Ace in the Hole (Billy Wilder-1951), The long wait (Victor Saville-1954), CrasHout (Fuga sangrienta-Lewis Foster-1954)

Don McGuire y Adele Jergens
Don McGuire es Danny Ryan The man i love (Raoul Walsh-1947),Possessed (Curtis Bernhardt-1947), The threat (La amenaza-Felix Feist-1949),
*******

El atraco



No hay que esperar mucho tiempo: la banda se forma después de que Dave Purvis sitúe hora y lugar del atraco. Unos cuantos buenos encuadres, unos ángulos de toma impactantes… y estamos en plena acción. Un guión que cabe en un sello: atraco, persecución.  Pero ¡qué ritmo!
Primer plano: ambiente documental sobre las informaciones que llegan al departamento de LAPD
En la barriada del estadio de Wrigley Field, Dave prepara el golpe cronometrando la llegada de la policía (llamada anónima a Jim en la primera escena) a la entrada de un estadio: en la calle, la gente  sigue por altavoces  (muy alta) un partido de baseball.
Dave se parece más a un agente de servicios secretos que a un gánster:
-¿Por qué quitas las etiquetas de las camisas?, le pregunta Yvonne
-Por lo mismo que me mudo. No quiero etiquetas ni cabos sueltos- Soy un tipo limpio, sin antecedentes, ni una multa de tráfico.
Benny, marido de Yvonne, presenta Ace y Al a Dave. (Buenos encuadres en espacio cerrado).
Dave saca el plano de Wrigley Field donde van a dar el golpe. Aunque Al ha manifestado reservas porque no conoce a este hombre. Pero Benny le calla cuando le cuenta que se trata de Dave Purvis, el del atraco de Chicago.

El furgón llega al estadio para llevar la recaudación, pero contiene ya los cobros de transferencias bancarias y las cajas de mercados y cines. Un viejo coche aparca detrás del furgón;  gas… tiros… los ruidos  cubierto por los aplausos, silbidos y gritos en el estadio donde hay un partido este Martes. Benny herido, Philips, el policía asistente de Jim Cordell (fuerza trnaquila de Charles McGraw) herido también: seguimos en plan documental la acción del departamento de policía. Investigación huellas,… fotos al lado del coche abandonado. ¡Clásico!... Pero con suspense cuando el pequeño coche no quiere arrancar a un control de policía en la carretera en medio de los pozos petrolíferos, con Benny muy mal que tiene que aguantar un poco más… Sangre… Jim lanza la persecución apoyado por su nuevo asistente  Danny. Alguien de la Cie de seguros del estadio se presenta: Jim le echa, destrozado por la muerte de Philips.

 Persecución
Control de policía: Al conduce, a su lado “Ace”. Detrás Dave inquieto: Benny herido



Benny pide un médico, Al intenta convencer a Dave… Nada. Dave mata a Benny: tiene el camino libre con Yvonne. Meterle en el coche, nada de cabos sueltos, chicos.
Dave dice que la parte de Benny ira a Yvonne. Pero Al sabe que Dave está con Yvonne.
Mientras, Ace tira el coche al mar con Benny dentro. La policía llega: última burbuja del coche.
Persecución en los muelles: Jim y Danny vs los tres ladrones. Ambiente: sirenas de barcos, niebla, silencio… suspense. Dave no es tan malo como lo pensábamos: manda a Al a la canoa que les espera, y después a Ace. Se queda el último para protegerles, pero Ace cae herido por los disparos de los  policías, Dave huye. Yvonne lee el periódico y se entera que hay dos muertos. Eso le basta para saber que Dave está  a salvo: se dan cita en el Club donde actúa “Burlesque Yvonne Ledoux”.  Dave, que tiene todo el dinero en la maleta, le anuncia la muerte de su marido Benny:
¿Qué se siente al  ser una mujer libre?
Lo mismo,  contesta Yvonne.
sólo ahora queda Al como socio…
En el piso de Benny, Jim encuentra la nota con el teléfono de Dave, alias Martín Belly: ¡FATAL ERROR de Benny al principio de la película! Frente a Dave,  cínico, el teniente de policía Jim Cordell representa  la fuerza tranquila, excelente firme, tenso, ira contenida
El señor Martin Belly huye por la ventana: ¿acaba de llegar o se está marchando? pregunta Jim al portero.

Jim y Dan (escuchas)


La relación se hace cada vez más amistosa entre Jim y Danny. Éste investiga a Yvonne: la desnuda y la bestia cuando habla de ella y de Benny, su marido. Jim y Danny ocultan un micro en el camerino de la chica. Escuchas: Danny describe  con detalles lo que hace Yvonne en el camerino: ¡divertido momento!  Después, se hace pasar por Al y encuentra a Yvonne, en busca de Dave…

¿Cómo no pensar a CrissCross?



¡Bueno, paramos aquí!  Todo eso  empezó con un atraco con máscaras antigás… como en CrissCross (El abrazo de la muerte-Robert Siodmak-1949), y acabará al aeropuerto, donde los billetes de 100 dólares iran volando…. cómo más tarde en  The killing (Atraco perfecto-Stanley  Kubrick-1956). Fleisher se sitúa entre Siodmak y Kubrick.


*******

T-Men (La brigada sucida-Anthony Mann-1947), Street without name (William Keighley-1948), Naked City (Jules Dassin-1948) o las películas de Hathaway del final de la década de 1940, describen el trabajo de los funcionarios de instituciones como el FBI, los departamentos de policía estatales, el departamento del Tesoro, o los servicios de espionaje estadounidenses. Richard Fleisher participa de este ejercicio de propaganda de la industria cinematográfica estadounidense al servicio de la “democratización controlada” de los países “liberados”, de las dictaduras o las repúblicas bananeras del planeta frente al enemigo comunista. La sociedad se encuentra en plena paranoia maccartista en el momento en el que Fleisher y Earl Felton imaginan y realizan la película. Armored Car Robbery consigue combinar la ficción criminal y una mirada crítica sobre el mundo real de su época con una energía comunicativa que la sitúa entre las más notables del género. Fleisher demuestra estar más cerca de Mann que de Hathaway y da un tono más cerca del cine negro que del documental “procedural” del que hablamos en el Dossier Hathaway. Beneficia de un buen equipo de la RKO y del nuevo  intérprete  en mano de Howard Hugues: Charles McGraw. El actor acaba de rodar en los mismos estudios The threat (La amenaza-Felix Feist-1949). Siguen Roadblock (La emboscada-Harold Daniels-1951) e  His kind of woman (Fronteras del crímen-John Farrow-1951), El encuentro entre McGraw y Fleisher se prolonga en 1952 con Narrow Margin (Testigo accidental). Pero Fleisher tiene también que trabajar en un tiempo  corto y  con un presupuesto limitado. S u capacidad para crear una narración cinematográfica con una intensidad y un ritmo eficaces le permite  adaptarse perfectamente a estas conciciones. El director ha practicado el ejercicio de los estudios y de los bajos presupuestos con una serie de películas negras antes de lanzarse a  las superproducciones:  Bodyguard-1948, donde trabaja Steve Brodie, el  hombre honrado de Desperate (Anthony Mann-1947) que huye del siniestro Raymond Burr, que vuelve aquí en uno de los atracadores de la banda de Dave Purvis. Fleisher rueda The Clay Pidgeon-1949, Follow me Quietly-1949, Trapped-1949, películas negras que marcan una evolución de su técnica hasta la película que tratamos aquí y, dos años más tarde, Narrow Margin: dos películas en las que Fleisher perfecciona su técnica de encuadre en los espacios cerrados, del montaje y del movimiento de la cámara. En Armory Car Robbery, le ayudan respectivamente el fiel de la RKO D’Agostino, Desmond Marquette y Guy Roe a la fotografía. Y, mejor dos que uno:  Roy Webb y Paul Sawtell  conducen el ritmo musical. 
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24.9.14

"Roadblock"-Harold Daniels



 La embuscada 1951

Director: Harold Daniels   
Guión:  George Bricker y Steve Fisher (relato: Richard Landau y Geoffrey Homes)   
Música:  Paul Sawtell   
Fotografía:  Nicholas Musuraca   
Montaje:  Robert Golden   
Dirección artística:  Alberto S.De Agostino   
Producción:  Lewis J.Rachmill RKO 



Actores:
Charles McGraw es Joe Peters
Joan Dixon es Diane
Lowell Gilmorees Kendall Webb
Louis Jean Heydt es Harry Miller
Milburn Stone es Egan



Charles McGraw y Joan Dixon


Charles McGraw, uno de los actores más representativos del cine negro, empezó como uno de los “killers” del título, asesino de Burt Lancaster en The killers (Forajidos-Robert Siodmak-1946) y desarrolló una carrera con una aportación impresionante al género. Su participación en las series B de la RKO tan apreciadas en primera parte de la gran película con Bogart y Bacall, Mitchum, Widmark, Gloria Grahame y Glenn Ford… ha sido reconocida con demasiado retraso. En las décadas 40 y 50 del siglo pasado, no se iba al cine para ver una película de Siodmak, Tourneur, Edgar G.Ulmer o Joseph H.Lewis… ni tampoco un Hitchcock. El efecto taquilla lo daban los actores con los que Hollywood construía la leyenda de los beneficios más jugosos. Se podía temblar o apreciar la fuerza bruta de McGraw en The threat (La amenaza-Felix Feist-1949), verlo pasar en Brute Force de Jules Dassin, al lado de Burt Lancaster o en His kind of woman (Las fronteras del crimen-John Farrow-1951) al lado de Mitchum o en Berlin Express (Jacques Tourneur-1948) al lado de Robert Ryan sin quedarse con su nombre. Los pequeños grandes personajes del cine negro como McGraw y el excelente Elisha Cook pero también Jack Kellogg, Steve Cochran, Evelyn Keyes, Helen Walker, Jay Adler, Jay C.Flippen, Mary Windsor…  han dado excelentes momentos de cine negro a unos espectadores que, sin embargo, sólo memorizaban lo que la industria hollywoodiana les filtraba.

Charles McGraw y Lowell Gilmore


En Roadblock, McGraw no representa la amenaza de The threat: Interpreta al “honrado Joe”, empleado como detective en una compañía de seguros. Pero su encuentro con Diane (Joan Dixon en su única entrega al cine negro entre westerns y series TV) lo va a  transformar en uno de estos hombres-femme fatal que encontraremos el mismo año con Van Heflin en The Prowler (El merodeador-Joseph Losey) en su encuentro con Evelyn Keyes o, tres años más tarde Steve Cochran en Private Hell 36 (Infierno36-Don Siegel) cuando se enamora locamente de Ida Lupino.

 “Si necesitas un seguro, llámanos” dice Joe al ladrón, mientras Miller cuenta el dinero.


La primera secuencia tiene lugar en Ohio: dos detectives de la Southwest, compañía de seguros de Los Ángeles,  investigan de manera original el robo de una gran cantidad de dinero a un banco de Los Ángeles, montando una trampa al sospechoso: Harry Miller, el socio de Joe,  se hace el muerto después de una falsa pelea con Joe. Éste se lleva al sospechoso que ha sido testigo de la pelea. El hombre le propone repartir un dinero que tiene en la tumba de su tío. La trampa ha funcionado: Miller se lleva el dinero (100 de los grandes) a la compañía de seguros mientras Joe lleva el hombre a la comisaría antes de coger el avión para Los Ángeles.


En el aeropuerto,  Diane escucha el nombre de Joseph Peters (Joe),  que tiene una reserva para Los Ángeles. Primer encuentro: ella monta una estrategia para chocar con él: Lo siento dice Diane- Yo, no contesta Joe subyugado. Diane va al mostrador y pide un asiento para la señora Peters señalando a Joe que la saluda, y pide una reducción para pareja. Cuando toma asiento a su lado, Joe está muy enfadado: en realidad Diane se ha aprovechado y se ha colado para pagar menos y viajar en primera clase, que es su gran placer. Una tormenta les obliga a  aterrizar en Kurtzville (Missouri). Tienen que compartir la habitación del hotel. Se juegan la cama y él gana. Se juegan la manta y ella gana.


Desde el sofá, Diane le lanza la frase decisiva:
-“Un día querrás algo bonito y caro, que no podrás permitirte con tu sueldo”.
-“¿Como qué? Pregunta Joe tumbado vestido en la cama
-“Como yo”


 La charla en el desayuno: Diane le cuenta algo de su vida.
-“He tenido muchos trabajos: modelo, maquilladora… En todos mis trabajos siempre había un hombre interesado en más que mi currículo”
-“Lo entiendo” dice Joe
-Diane, encendiendo un cigarro: ¿De verdad? Viniendo de ti es un cumplido”
  Joe se enamora, la besa.
-Diane:  “hacen falta dos… eres un tío majo, Joe, pero no estás a mi altura. Yo juego en la liga mundial”  es la respuesta de Diane a Joe. Buena suerte concluye Joe. Esta claro que su deseo aumenta a cada minuto.
Se separan cuando llegan al aeropuerto de Los Ángeles donde Miller espera a Joe: Cuándo volveré a verte dice Joe- Nunca, voy de cohete a la luna,  no quiero que nada me detenga. No va a ser el caso: en la segunda investigación de Joe y Miller sobre un robo en la peletería Brissard, situada en un edificio en Wilshire que pertenece a Kendall Webb, “el mayor traficante de la ciudad” según Joe  que sospecha de Webb y su equipo. En el Larry’s Club,  donde le conduce la investigación sobre el robo,  Joe descubre que Diane es la “nueva chica de Kandall Webb, un bombón” según el camarero. Pero Diane lo ve, se acerca y le da un beso: “Hacen  falta dos” le contesta esta vez Joe. Diane se está enamorando de Joe.

Joe va al apartamento de Diane. Te quiero dice Joe- Yo también pero no como detective que gana 300 dólares al mes. Esta respuesta de la chica que mantiene un juego en el  que ella misma no cree, y la frase decisiva que pronunció en el hotel de Kurtzville (Missouri).: todo eso y tanto deseo sexual,  desencadenan en él esta fuerte pulsión de conquista de la mujer y del dinero, transformándolo en uno de estos “hombres-femme fatal” de los que hemos hablado al principio.
Joe aprovecha un envío de los bancos a la Reserva Federal  de 1, 250 000 dólares de Los Ángeles. a  San Francisco para calmar su fuerte deseo. ¿Su plan? Visita a Webb, le dice que tiene pruebas contra él sobre algunos asuntos que le comprometen y le ofrece asociarse para el robo (una tercera parte del botín para Joe): ¿Cuál es el trato?, pregunta Webb –Tú tienes lo que necesito (hablando de su riqueza… y de Diane) contesta Joe. Algo tremendo, que dormía en el laberinto neuronal de Joe, le está llevando a la autodestrucción. Harry Miller es el único que siente que su amigo Joe Peters está cambiando.
Pero Diane también está viviendo un cambio profundo: no quiere más ser la joven aventurera en busca de la vida fácil. Quiere a Joe y le entra de pronto la vena maternal y familiar. Va a visitarlo. Joe le recuerda que cobra 350 dólares al mes… “pero puedo arreglarlo”
-Diane: Déjalo, Joe- ¿Por qué no? Es lo que quieres. –Te equivocas, te quiero tal como eres. No necesito permiso de Webb ni de nadie para casarme contigo. Ahora, bésame y dime que alquiler podemos pagar con tus 350 dólares al mes.

Estas bifurcaciones en el devenir de Diane y Joe se hacen en sentido opuesto: mientras Diane decide abandonar el lujo que le ofrecía Webb, Joe se desmarca de su entorno profesional y de su imagen de honradez para ofrecer el lujo a Diane, influenciado en su decisión por el diabólico Webb. Ese le convence que su historia con Diane durará un par de meses porque ella pensará en todas las cosas bonitas que tenía y que Joe no puede darle… una vez que una chica siente el visón en sus hombros… ¿Qué harás entonces, Joe?

La emboscada


 Entramos entonces en el negro puro. Joe tiene un doble juego: informa al equipo de Webb para la organización del atraco a partir de los datos de la compañía y de los servicios policiales de  Egan con quien está en contacto directo en todas sus investigaciones. Va improvisando sobre la marcha. Diane y Joe pasan la luna de miel en North Creek. Para Joe eso es una buena coartada. Está nervioso, piensa en el atraco del tren, espera el correo… Diane se da cuenta y Joe le revela la verdad, su trato con Webb, la riqueza que les espera… Diane está hecha polvo: “la luna de miel ha terminado antes de empezar… ¿qué importa el dinero?”…
 Las improvisaciones siguen: Joe da cita a Webb en Mulholland Drive. Le roba sus maletas con su parte del dinero después de tumbarlo, le mete en el coche y lo tira en el barranco. La policía recupera billetes quemados en el coche de Webb lo que le acusa, pero está muerto. Mientras Joe ha mandado a la mujer de Webb un sobre con parte del dinero con telegrama firmado por Webb. La policía arresta a la mujer de Webb..

Joe quiere proteger a Diane, acabar con las sospechas de Harry Miller que le ha invitado a tomar una copa: “sabías que había cinco tipos con el piloto en el hidroavión, nosotros no… te he traído aquí para decirte adiós porque creo que te lo debo…te  voy a detener Joe, iremos a la policía. No hay cargo contra Diane, recuperaremos el dinero en tu apartamento”. Joe tumba a Miller y huye.
Llama a Diane para que se reúna con él y la maleta con el dinero… Hasta que, como Van Heflin o Steve Cochrane, se encuentre contra la pared, representada aquí por el monstruo de hormigón del lecho del río que cruza Los Ángeles: espectacular final con la organización policial de la ratonera que atrapa a Joe Peters en su huida hacia Méjico. Para protegerla, Joe echa a Diana del coche en el lecho del río, esta ruta bloqueada, esta Roadblock en la que Diane se va a encontrar ahora sola en un mundo frío y desolado.  


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23.9.14

"Don't Bother to Knock"-Roy Baker



Niebla en el alma 1952

Director: Roy Baker  -    Guión: Daniel Taradash (Relato: Charlotte Armstrong) -  Música: Lionel Newman  - Fotografía: Lucien Ballard   - Montaje: t George A.Gittens  -  Productor: Julian Blaustein-20th Century Fox

Richard Widmark es Jed Towers
Marilyn Monroe es Nell Forbes
Anne Bancroft es Lyn Lesley
Donna Corcoran es Bunny Jones
Jeanne Cagney es Rochelle
Lurene Tuttle es Ruth Jones
Elisha Cook Jr. es Eddie Forbes
Jim Backus es Peter Jones
Verna Felton es Mrs. Ballew
Willis Bouchey es Joe the Bartender (Willis B. Bouchey)
Don Beddoe es Mr. Ballew




Richard Widmark y Donna Corcoran



Una curiosidad, muy al límite del género si no es por el equipo y la presencia de Richard Wdmark , icono del cine negro, y de Elisha Cook Jr. (ver Filmografía en el blog), presente en el cine negro desde The maltese falcon(Houston-1941), y con un papel memorable en Phantom Lady (La dama desconocida-Robert Siodmak-1944.
Anne Bancroft, la Mrs Robinson de El graduado,  tiene aquí 20 años y es su primera película. Pasó el año anterior rodando series para la TV. En el cine negro actúa en The Naked Street (Maxwell Shane-1955 con Farley Granger); sigue Nightfall (Al caer la noche-Jacques Tourneur-1957) tratada en el blog.
Anne Bancroft canta: How about You? –A Rollin’Stone –Manhattan –There’s a Lull in My Life –Chattanooga Choo Choo-
Donna Corcoran tiene 10 años. Actúa también, entre otras películas,  en Los contrabandistas de Moofleet (Fritz Lang-1955) y para series TV.
Para Richard Widmark, Elisha Cook Jr. Jim Backus y Don Beddoe: ver Filmografías en el Blog
Roy Baker (1916-2010)  trabaja en Reino Unido con actores como John Milles o Margaret Lockwood y empieza una carrera en los EEUU con The house in the square con Tyrone Power. En 1951 rueda Las nieves del Kilimanjaro y esta película, Don’t bother to knock. Siguen, dentro del género negro: Night without sleep (1952-con Linda Darnell y Gary Merrill), Inferno (1953 con Robert Ryan). Vuelve a Reino Unido en 1958 y trabaja con los estudios de la Hammer –Amicus, con algunos thrillers y películas de horrror. Notamos también que la película que nos interesa tenía que llamarse Night Without Sleep, título que fue a parar a otra obra de la Fox este mismo año. Se habló de Dorothy McGuire como actriz y de Jules Dassin como director antes de Baker.
Daniel Taradash es el guionista de Rancho Notorious de Fritz Lang, rodada justo antes de Don’t bother to knock y de algunas obras maestras como  De aquí a la eternidad, Picnic, escribe para el cine negro Knock on any door (Llamad a cualquier puerta-Nicholas Ray-1949 con Bogart),
La novela es de Charlotte Armstrong que ha escrito también para el cine negro: The unsuspected (Michael Curtiz-1947), Talk about a stranger (David Bradley-1952 con Nancy Reagan) antes de Don’t bother to knock.
Equpo técnico: George A.Gittens empieza en el montaje con esta película (ver filmogafía en el Blog). - Lionel Newman: hermano de Alfred Newman, a la Fox 46 años con 200 películas-Cine negro Road House (El parador del camino-Jean Negulesco-) Director musical de Marilyn Monroe en la Fox. - En cuanto a Lucien Ballard, no acreditado hasta 1946 a pesar de haber colaborado en Moontide o Laura, ha dejado su huella en este blog con películas como Correo Diplomático (Henry Hathaway),  La cas de la colina (Robert Wise), Atraco perfecto (Stanley Kubrick)… (ver filmografía en el blog).


La elección de Richard Widmark parece astuta: el actor ha establecida su fama de sádico-psicópata-carismático con Kiss of Death del mismo Hathaway, The street with no name de Keighley, Road House de Nuegulesco, Panic on the streets de Kazan, todas rodadas entre 1947 y 1950.
Esta fama predetermina la atmósfera oscura de la película aunque su personaje, impulsivo, a veces violento al principio, evoluciona hacia la actitud opuesta, una sorpresa para los fans de Widmark. Lentamente, la situación se orienta en efecto hacia la descripción del universo mental de una persona enferma: Marilyn Monroe, encerrada en una neurosis,  por momentos peligrosa para los que la rodean. O sea, un “bueno” Widmakr y un Marilyn “donde habita el peligro” – esta última cita voluntaria para recordarnos Where danger lives (John Farrow-1950) en la que comparamos la actuación sutil de Marilyn a la, torpe y forzada de Faith Domergue en un papel de enferma mental, también con pulsión de muerte… o de asesinato.


Marilyn Monroe ha tenido un corto papel llamativo dos años antes en The asphalt jungle (John Huston-1950) y acaba de rodar Clash by night (Encuentro en la noche-Fritz Lang-1952), un encuentro con Barbara Stanwick y Robert Ryan en el que tiene el papel de una empleada de una fábrica de conservas de pescado que llama la atención.. Don’t Bother to Knock es una producción que la 20th Century Fox proyectó para propulsar la carrera de  Monroe con esta interpretación de un personaje caracterizado por su atractivo físico y la ingenuidad de su expresión. Es su primer papel protagonista. Seguirá con NiaRiagara de Henry Hathaway al año siguiente.
En la época del rodaje de la película, las teorías psicoanalíticas están muy de moda y apreciadas por la industria cinematográfica: Sidney Greenstreet da un lección sobre el tema a Humphrey Bogart en Conflict (Retorno al abismo-Curtis Bernardt-1945) y el mismo Bogart tiene que dar cuenta de sus pulsiones asesinas en The two Mrs Carrolls (Peter Godfrey-1947). Hitchcock pide ayuda a Salvador Dali para representar los extraños sueños del doctor Edwards y su actitud con sus colegas psiquiatras en Spellbound. Lee J. Cobb, psiquiatra en los servicios de criminología del departamento de policía, se va a  encargar del caso del peligroso prófugo William Holden y aclarar su oscuro pasado en The dark past (Cerco de odio- Rudolph Maté-1948)… No olvidemos el desequilibrio mental de Faith Domergue en la ya citada Where danger lives y el caso de Jean Simmons en la excelente Angel Face de Preminger rodada el mismo año que la de Roy Baker.  Aquí, Marilyn Monroe demuestra su capacidad para la interpretación de la pasión amorosa atormentada o melancólica, con un grado de inocencia que contrasta con unos brotes de libertad frente a la sociedad machista. Lo demuestra magníficamente el mismo año en Clash by night en sus peleas con su novio y su defensa de Barbara Stanwick acorralada por dos hombres y con la misma necesidad de libertad. Su predisposición por este tipo de papel le permitirá,  unos años más tarde y después de su paso por el Actor’s Studio de Strasberg, volver a sacar todos estos matices de la caracterización de un personaje femenino en The Misfits (John Huston-1961).


La introducción de los títulos de crédito con la excelente música que ilustró la banda sonora de Panic in the streets acentúa la futura aparición programada de Widmark.  El primer plano ataca fuerte con Anne Bancroft cantando “I like New York…” en el dancing-bar del McKinley Hotel de Nueva York. Se llama Lyn en la película. Acaba de mandar una carta de ruptura a Jed, piloto en una compañía aérea. Le reprocha su falta de consideración y compasión con los demás. Lyn tiene veinte años, está claro que el amor suyo no es incondicional, llevan sólo seis meses juntos. Jed se ha instalado en la habitación nºx  del hotel, rompe la carta, la tira por la ventana y apaga el altavoz que transmite la música del bar. ¡Ah, la voz de Anne Bancroft! Si nosotros la disfrutamos,  no es el caso de Jed que apaga la radio.  Jed no tiene un comportamiento muy ecológico: tira las colillas en el suelo y los papeles por la ventana del hotel. Puro Widmark.


Mientras, en el hall del hotel se desarrolla una historia muy distinta: uno de los botones, Eddie, atiende a su joven sobrina Nell Forbes (en la novela se llama Nell Munro, apellido premonitorio). Le ha encontrado un trabajo de canguro  en la habitación nº y  para   la pequeña Bunny mientras sus padres están en un banquete en una de las salas del hotel. La ventana de la habitación “y”da a un patio interior del hotel, frente a la ventana de la habitación “x” de Jed. Pronto nos enteramos que Nell ha tenido un tratamiento psiquiatrico, que su tío Eddie se ha responsabilizado de ella. Más adelante, descubrimos que su novio murió en un accidente de avión en Hawai en 1940, causa del trauma y de los intentos de suicidio.


Empieza una ida y vuelta entre lo que pasa en el bar del hotel entre Lyn y Jed y en la habitación “y” entre Nell y Benny, donde suena la voz de Lyn en la radio. Se establece una atmosfera a puerta cerrada que nos conduce del bar a la habitación y nos llevará a la habitación “x” con unos breves momentos en el hall del hotel o la sala del banquete donde se encuentran los padres de Benny. Sin embargo, Roy Baker no consigue crear plenamente  esta claustrofobia centrada en la habitación y donde habita el peligro: la ventana indiscreta de la habitación “x” es un buen momento que pone en evidencia el imán que atrae a Jed hacia Nell.


Pero la atracción no se mantiene a causa de una puesta en escena muy clásica que, en algunas escenas, debilita la fuerza de los encuentros. El director no aprovecha plenamente el potencial dramático de los dos actores principales, Monroe y Widmark. La confusión mental de Nell, cada vez más frecuente, está únicamente marcada por la actuación de Monroe sin que las luces o los encuadres aporten algo más. La puesta en escena no es lo bastante imaginativa ni creativa como para dar cuenta de la complejidad del caso y poner en evidencia lo que envenena la atmosfera de la habitación, y, al final, de todo el hotel.  A pesar de estas reservas, la película ofrece a ratos una buena dramatización como, por ejemplo, este juego teatral de puertas entre Elisha Cook, Widmark y Monroe con la entrada en escena de la madre de Bunny mientras la niña grita en la otra habitación.


 Baker consigue también un fuerte suspense en la relación entre Nell y la niña Benny: la mano de Nell empujando ligeramente el cuerpo de Benny fuera de la ventana, el cuento de Nell para dormir a Benny,  los cambios incesantes del estado nervioso de Nell mantienen la tensión. La progresión del afecto entre Jed y Nell está tratada de manera clásica pero  con  precisión: la perturbación emocional que provoca en Nell la presencia física de Jed en su habitación, su condición de piloto de línea que también ha tenido un accidente de avión, le conducen a un nuevo trauma: Jed “es” su novio. A partir de este momento, hace de todo para “re” conquistarlo y no sabe cómo acabar con la desesperación que le provoca la actitud de Jed. Seguimos también la transformación de los sentimientos de Jed que pasan del deseo a la compasión, al descubrimiento en él de lo que le pedía Lyn:  es otro elemento de una caracterización de personajes bien conseguida.


Lo más interesante de la película se sitúa en algo más discreto en la narrativa: este personaje que entra en el hotel, frágil, evanescente, diseminando un extraño mal, poniendo en peligro otras vidas además de la suya, rompe el ambiente glamoroso de una sociedad adinerada, inversa los protagonismos, hasta que, gateando, gateando, deslizándose furtivamente entre puertas y pasillos de este hotel de lujo, se dirige hasta la salida para entrar en la fama y la leyenda a pesar de seguir viviendo las angustias del personaje de Nell.     


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22.9.14

"His kind of woman"-John Farrow



Fronteras del crimen (Las) 1951

Director: John  Farrow   

Guión:  Frank Fenton-Jack leonard / Gerald Drayson Adams (relato: Star Sapphie)  

Música: Leigh Harline  

Fotografía:  Harry J.Wild  

Montaje:  Frederic Knudtson-Eda Warren  

Director artístico:  A.D'Agostino  

Productor:  Howard Hugues-Robert Sparks RKO

Actores:  



Jane Russell (Lenore Brent) y  Robert Mitchum (Dan Milner)



 
Mitchum con Charles McGraw (Thompson y Narrador) y John Mylong (Martin Krafft)

 
Mitchum con Raymond Burr (Nick Ferraro)




Leonor Brent nos ha avisado: ¿qué te ha parecido la película?,  le pregunta el actor Mark Cardigan. Bien, pero es demasiado larga, ¡una hora y media! Así que con sus dos horas, His kind of woman le parecería eterna.
Howard Hugues ha comprado la RKO, poca cosa al lado de sus grandes empresas, en particular en la aviación, pero eso le permite dar trabajo (o sea: la fama hollywoodiana y la cosecha de más beneficios)  a algunas de sus amantes (¿?) que tenían más recursos físicos que talento artístico. Aquí, como acababa de pasar con la joven desafortunada Faith Domergue en Where danger lives rodado el año anterior, quiere más y más de Jane Russell y, de paso,  hacer de Mitchum una muñeca de trapos. “un lobo solitario, sin familia, que toda su vida ha sido discreto” dirá el enviado del FBI. Hugues por supuesto lo consigue.. Pero necesitará de la ayuda del actor: Mitchum, prudente, acepta todas las torturas y las humillaciones con la impasibilidad que le caracteriza. ¡No se puede jugar con un contrato en la RKO! El problema lo tiene el director, John Farrow: aunque no tiene a Nicholas Musaraca a su lado, la fotografía del gran profesional Harry Wild, un guión clásico pero correcto que el mismo guionista ha supervisado le permiten sacar adelante una obra que gusta al jefe… pero él no puede reprimir su manía de director frustrado (ha hecho dos películas: Outlaw con la citada Jane Russell y Hell's Angels y decide entrometerse.

Vincent Price (Mark Cardigan) decide ayudar a Mitchum


 Hugues encuentra demasiado corta la secuencia final –que  pone a Mitchum en el aprieto ya citado – y convoca a su reciente adquisición, Richard Fleisher, en vez de tratar con Farrow. Tenemos aquí el primer síntoma: retomar la obra de otro, introducir nuevos elementos o probar con otro director. Lo hará también con Macao (de von Sternberg a Nicholas Ray), con The racket (Cromwell, Mel Ferrer). ¿Fleischer? ¿Por qué no? Ese acaba de realizar Narrow Margin,  que le abre de par en par la puerta del género. Acostumbrado a trabajar con pocos medios, Fleischer es el realizador ideal para retocar este final y acepta lanzarse a la operación. Nadie en el equipo ha contado con las excentricidades del gran jefe, sus contradicciones, sus brotes de maniaco-depresivo. Martin Scorcese era todavía muy pequeño para avisarlos. Howard Hugues encuentra que el papel de Nick Ferraro, confiado a Robert Wilke, no está interpretado de manera lo bastante violenta: porque lo que le gusta al jefe es más sexo-glamour y más violencia en el género.  Se convoca a Raymond Burr: no hay por qué quejarse cuando lo sumamos a Charles McGraw, Tim Holt, Vincent Price, el fiel Philip Van Zandt (que Farrow ha dirigido tantas veces) y por supuesto Mitchum. Eso promete un buen  cine negro. Sin embargo, Hugues se vuelve cada día más imprevisible y confuso en sus intervenciones: volver a rodar unas escenas sin que estos cambios aporten algo más a la veracidad de la acción o a la calidad de la ambientación. Sin olvidar a la señorita Jane Russell que tiene que cantar de vez en cuando e intentar enfocar mucho más la cámara sobre sus escotes o su bañador. La actriz rueda también para el cine negro: The Las Vegas Story (Robert Stevenson-1952), Macao (Joseph von Sternberg-Nicholas Ray-1952). Ver Filmografías de algunos de los actores en el Blog.


Sin embargo, todo había empezado como un buen cine negro: se habla de un hombre que tiene que medir 1,85 m, pesar 1,80 kg y tener 35 años: nada más y nada menos. Nick Ferraro desde Nápoles, su ciudad natal donde ha vuelto desde que  las autoridades EEUU le habían expulsado por sus malversaciones demasiado vistosas, quiere volver al lugar de todos los crímenes, entre Chicago, Nueva York o California, y necesita utilizar a un hombre como ese, su doble. O sea, Mitchum.. Ya veremos por qué. A  Dan le montan una trampa en su apartamento con el pretexto que debe dinero… le pegan. Todo eso organizado por un tal Corley, uno de los esbirros de Ferraro en California.

Paul Frees (Corley) y Mitchum


Corley invita a Dan a su mansión y le presenta a Arnold,  que le hace una oferta: 50 de los grandes para irse a Méjico un año o más. Tendrá instrucciones. La situación de Dan con sus deudas, una temporada en la cárcel (por haber caído, parece ser,  en otra trampa) es lo bastante difícil como para rechazar la oferta. Todo eso lo ha montado Corley para Ferraro pero a Dan le gusta la historia porque hay algo raro en todo eso y lo va a investigar a su manera. Ha dado un traspié, como dice Corley: ese le ha metido en un lío pero o Dan parece saberlo (o es que es muy  naif).
En Nogales-Méjico, en un bar,  con chile y frijoles. Ella está cantando “San Berdoo”, y  después en el avión, dirección Morro’s Lodge (Baja California-Méjico), se reúnen de nuevo Ella y El. Leonore dice que va a encontrarse ahí con su amante,  Mark Cardigan, actor de cine (Vincent Price en un papel que lo transforma todo en pastiche, lo que el actor disfruta particularmente).
En Morro Lodge: John Farrow (o puede que sea Fleischer) nos pasea con un largo traveling por esta residencia de lujo con sus salones, salas de juego y bungalows frente al mar. Dan da la vuelta a todo este mundillo, manos en los bolsillos preguntándose: ¿qué hago aquí, qué me espera? Se cuenta que pronunció estas frases en el plató antes de romperlo todo, harto de los  caprichos del jefe.

¿Se acaba el cine negro? No del todo, lo podemos adivinar por momentos en lo que sigue. Pero, a partir de ahora, vale la pena esperar la sobremesa,  un día de lluvia, medio tumbados delante de la mesa camilla para ver lo que queda como un divertido film de piratas, una pequeña comedia sobre problemas de amoríos en la que pasean algunos malos… Pero, al final, si nos dejamos llevar por el buen humor de algunos, la mala leche de otros, conseguimos pasar estas dos horas infinitas sin tantas dificultades y nos ganamos un número entre Mitchum y Raymond Burr con una pizca de Vincent Price memorables. 
 Lenore y Dan (Russell y Mitchum) se dicen cosas bonitas, con mucho humor,  toman el sol acompañados por Gershwin, la gente baila con la música de St Louis Blues transformado en rumba, el cisne de Camille Saint-Saens no para de morir cuando aparece la querida del jefe –El barroco Howard Hugues tiene todavía más manías de las que pensamos: sus mujercitas están siempre acompañadas por los adagios más famosos, de Tchaikovski a… Mahler que probó con Faith Domergue en Where danger lives. Los estudios están llenos de plantas sintéticas y Mark Cardigan lucha contra los piratas con su espada-Winchester para salvar a Dan Milner: lo hace sólo por el principio. Porque “los mortales son insoportables”.
La señorita Russell canta “Five Little Miles from San Berdoo” y los mejicanos le dicen por cortesía que habla bien el español.

¿Qué he venido a hacer aquí?: Dan, después de está pregunta existencial, se encuentra, para empezar,  con Morro (Philip van Zandt), el dueño del lugar, probable tapadera para Nick Ferraro, mirando a Leonore:
-Morro: es bonita además de interesante
-Dan: es bonita y eso es lo interesante.

Mitchum con Philip Van Zandt (Jose Morro)



Dan va a conocer a Crafft, el escritor que siempre  juega solo al ajedrez (quizás odie perder, dice Dan); y a Winton, hombre de negocios de la jet set. Se da cuenta en seguida de que el tal  Winton quiere ayudar a su manera a una pareja en luna de miel: se lo ha arreglado para que el joven marido pierda al juego y él está dispuesto a prestarle dinero… a cambio de… La joven esposa está muy nerviosa: Dan va a comportarse como Rick (está claro que ha visto Casblanca). Por fin conoce a Mark Cardigan, actor y cazador de ciervos.
Dan se fía de su intuición: presiona a Krafft y aparece un tal Thompson (el excelente Charles McGraw) que le da 10 de los grandes para esperar. ¿Esperar qué?  Le han elegido porque no está metido en problemas pero Thompson no le puede decir nada más, sino que: no es momento de involucrarse con una mujer, y menos si es la novia de otro dice Thompson. Es él quien parece llevar la operación Ferraro desde Morro Lodge, mientras Corley la llevaba desde California.

Mitchum con Tim Holt (Bill Lusk)



Llega el actor Tim Holt de noche en su avión: tiene el papel de Bill Lusk,  enviado del FBI, totalmente delirante como aviador supuestamente borracho.  Ese va a contactar con Dan: con la pipa en mano,  le anuncia que va a ser víctima de un plan de Ferraro y Thompson.  Excelente  actuación de Holt, pero muy corta, ya que el gran jefe Howard Hugues ha decidido que aquí todo tiene que pasar en familia y dar al género negro un ambiente hollywoodiano de fiesta entre mafiosos y mundanos.
Llega también la mujer de Mark:  Marjorie Reynolds es Helen Cardigan. Ha actuado también en Ministery of Fear Fritz Lang) acompañada por Gerald, el agente de publicidad de Mark,   enfadado por las relaciones entre el actor y Lenore: “en Hollywood no hay nada privado”  dice Gerald que quiere defender los asuntos matrimoniales que tan a pecho toman los estadounidenses republicanos…
Tal como lo anunciamos: Thompson sorprende a Tim Holt y lo elimina.

Charles McGraw y Tim Holt


Mark decide ayudar a Dan: dice a su mujer: vuelve a Hollywood mientras voy en busca del verdadero triunfo o de una muerte gloriosa
Mark a Dan: ¿qué tiene Ferraro contra usted?
Dan: Le gusto. Le gusto tanto que quiere ser yo… soy muy joven para morir. ¿Y usted?
Mark: ¡muy conocido! Ya le han matado en tantas películas…

Dan en el barco con Ferrero. Ahí están Corley, Thompson,  Krafft y, por supuesto, el temible Ferraro (Raymond Burr que echábamos de menos después de Blue Gardenia de Fritz Lang)… Y ahora se desvela el plan diabólico de Ferraro-Burr: utilizar el don de cirujano estético de Krafft, cuya maldad crece a lo largo de la película, para transformar sus rasgos en los de Dan Milner que, lo adivinamos, tendrá que desaparecer de la superficie terrestre. El tema de fondo de la película aparece al final como típico de una serie B. En 1947, Vincent Sherman con Nora Prentiss (La sentencia) o Delmer Daves con Dark Passage (La senda tenebrosa) nos habían contado todo eso. Robert Mitchum va pasar todavía cuarenta minutos más en la película, pero en mano de Ferraro y sus hombres. Puñetazos, látigos, baño de vapor, jeringa con drogas de los nazis… Ferraro: quiero que sea consciente, que vea de cerca la muerte…
Mientras, Mark Cardigan intenta montar un ataque con la ayuda de los policías mejicanos: ayuda torpe de estos inútiles indígenas en lo que es un ataque étnico por parte de Howard Hugues y el guionista bastante desagradable en cuanto a la superioridad estadounidense; está claro que Vincent Price tiene que fingir para cumplir con su contrato con la RKO.
Mark,  al final del ataque pirata: ¡yo pago las copas, amigo mío,  dice a Dan liberado, igual que nosotros!

Robert Mtichum sometido a las torturas en el barco de Raymond Burr


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